Están surgiendo muchas iniciativas lideradas por ingenieros que, con la ayuda de médicos, desarrollan respiradores de emergencia para el uso intensivo en las UCIs hospitalarias y, en general, para ser capaces de dar respuesta a las complicaciones por el coronavirus. Desde el Instituto Germans Trias i Pujol están llevando a cabo las pruebas de los prototipos de estos respiradores.
Estas pruebas son necesarias antes de que el producto llegue a los pacientes. Forma parte de lo que se denomina proceso de validación, en el que se ponen a prueba diversos aspectos para ajustarlo y comprobar que funciona. En paralelo hay que hacer las gestiones y certificaciones necesarias. Es un proceso costoso y que necesita recursos.
Los respiradores tienen por objetivo ayudar a la ventilación en situación de ausencia de respiradores convencionales en aquellos pacientes con problemas respiratorios severos, como los provocados por la COVID-19. Los dispositivos permiten controlar la frecuencia respiratoria y otros parámetros de forma constante y objetiva y proporcionan al paciente el soporte vital que de otro modo no tendría.